
Era media mañana cuando tocaron a mi puerta. Era Alma, mi vecina del 3ro.
-Ciao cara! Ti ho portato delle susine che ho appena raccolto nel mio giardino! : Hola querida, te he traido unas ciruelas que acabo de cosechar en mi jardin!.
Una escena casi cotidiana , en este pueblo que me cobija, pero yo no me termino de sorprender de la generosidad de esta gente, siempre atenta.
Despues llegò Anna , mi vecina del 5to y "nonna" postiza de mis hijos.
Me dijo: Ah, veo que Alma anduvo tambien por aqui! Sàbes que son las ciruelas con las que hacemos nuestros tipicos "gnocchi"?
Si, a proposito...-le respondì- Anna, tu me tienes que decir la receta, porque hace mucho que los quiero hacer.
Es en este periodo, que por todo el Carso Triestino abundan estas pequeñas ciruelas, y no hay trattoria , restaurant u hosteria que no los prepare.
En realidad, -me cuenta Anna - esta es una receta de origen istriano.
La Istria , es la peninsula màs grande del Mar Adriàtico. Su nombre viene del antiguo pueblo de los Istri y deriva del latino Hister, es decir, Danubio, que la indicaba como zona fronteriza de aquella danubiana.
Hoy pertenece a Croacia, pero entre la Primera y Segunda Guerra Mundial, estaba bajo el dominio de Italia. Hasta que el ejercito yugoeslavo se apresurò a tomarla.
Y es asi que luego de la Segunda Guerra, se produjo un exodo importante de istrianos a Trieste, que debieron escapar del règimen comunista de Josip Broz Tito , militar primero y luego presidente de la Republica de Yugoeslavia. Dejaron todo y partieron tan solo con una maleta. Fue el precio de la libertad.
Mis vecinas , las dos, son istrianas y ademàs de relatarme tantas historias fascinantes , son la fuente de tantas recetas maravillosas de la regiòn en donde vivo.
Vamos a la receta!!
Ingredientes
Para la masa de ñoquis:
500 gr. de papas viejas (de esas arenosas)
100 gr. de harina comùn
1 huevo
1/3 de cucharadita de sal
10-15 ciruelas (dependen de que tamaño las encuentren)
Para el condimento:
60 gr. de manteca
1/2 taza de pan rallado
1 cucharadita de canela
Esta receta , aunque les parezca extraño, es un primer plato, como cualquier pasta o risotto.
Les parecerà dulce pero en realidad no lo es tanto, ya que las ciruelas aportan su acidez y la masa de los ñoquis la parte salada.
Como se hace con los normales ñoquis, poner a hervir las papas con la càscara.
Descarozar las ciruelas.
Hacer un corte en uno de los costados sin separarla en mitades.
Una vez cocidas las papas, reducirlas a purè.
Dejar enfriar el purè , colocarlo en forma de fuente sobre la mesa, y agregar el huevo y la harina tamizada junto a la sal.
Amasar hasta integrar bien todo.
Hacer con ella una especie de chorizo grande.
Cortarlo en rodajas de unos 2 cm.
Aplastar bien cada rodaja en forma circular.
Seguì bien las instrucciones de Anna, que me habia aconsejado de no hacer la cubierta muy gruesa. Es importante que la masa que los rodea no sea demasiado abundante.
Colocar cada ciruela en medio.

Llevar todos los bordes para arriba para asi cubrir toda la ciruela a modo de "pelotita".
Si les gusta mucho la canela, pueden colocar una pizca dentro de la ciruela.
Aqui un ejemplo de un ñoqui.
Espolvorearlos con harina asi no se pegan a la superficie.

Existen algunas variantes de la receta, donde colocan la mitad de la ciruela.O donde rellenan la ciruela con chocolate y lo convierten en un plato dulce.
En fin, como suele suceder, en cada casa su receta.
Particularmente , me gustan mucho asi, en la version agridulce, que es la original, segun me ha dicho Anna.
El condimento
Sobre este las recetas se unifican casi todas.
Colocar el pan rallado en una sartèn, y tostarlo ligeramente.
Agregar la manteca hasta que se derrita y forme con el pan rallado una especie de crema.
Por ùltimo espolvorear un poco de canela.
Tener reservado mientras hierven los ñoquis.
Colocar una olla a hervir. Cuando rompe el hervor colocar 1/2 cucharada de sal.
Hervir los ñoquis.
Estaràn listos cuando floten.

Pasarlos por la manteca con el pan rallado que previamente habràn puesto a calentar.
Servirlos calientes unos tres o cuatro por persona.

Es lindisimo conocer la historia del lugar y de las personas que lo habitan a traves de un plato de comida.Sabores y olores para uno desconocidos.
Cada vez que preparo una receta tipica del lugar, me siento como transportada en el pasado, en medio de esas historias de vida, como las de Anna por ejemplo, que mientras me daba la receta me indicaba como los preparaba con su madre. Transmiten nostalgia, a veces recuerdos de èpocas duras, pero que siempre te llevan a un conmovedor viaje, con el mismo escenario que te rodea.
Mientras los hacia, imaginaba la cocina de la madre de Anna, en los años 50, con una Anna pequeña que ayudaba a su madre a hacerlos.
Apenas los terminè, corrì con el plato a lo de Anna, y un poco exitada,esperè su opiniòn.
Humm....Buonissimi!!!!!- Y no parò hasta que se comiò el ùltimo.
Reconosco que me brillaron un poco los ojos. Es que de nuevo me pareciò verla pequeña.
Obviamente, la receta va dedicada a Anna pero compartida con Uds.
Animense a hacerlos, o si llegan a darse una vuelta por el Carso Triestino a fines de verano, pidanlos!!! Valen la pena!!
Buon Appetito a Tutti!!!!